Igualdad, Varnasrama y Trascendencia

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Escrito por Swami B.V. Tripurari
Domingo, 04 de julio del 2010
El Varnasrama lidia con la moralidad y la ética, lo cual no constituye el propósito de la vida espiritual.
Así comprometerse en varnasrama no es la meta de la vida. Cuando somos concientes con la determinación de la última meta, muchas cosas se rechazaran, aunque ellas tengan alguna utilidad en la realización de la meta. La utilidad del varnasrama es que ésta invita a la influencia del sattva.

Cuando entendemos nuestra realidad psicosomática, estamos mejores equipados
para llevar una vida bien balanceada y perseguir el ideal espiritual. Para esta extensión del varnasrama, o mejor, el espíritu y la esencia de este sistema, tiene un valor en relación con la meta de la vida.
En la terminología del Gita, una persona psicológicamente adaptada es quien está al tanto de la influencia particular que las gunas ejercen en la psique y en los actos, en consideración de estas influencias. A pesar de estas gunas uno es predominantemente influenciado por, esta consideración básica es en sí misma la influencia del sattva, que sutilmente gobierna el sistema social del Gita varnasrama. En la visión del Gita, el primer paso esencial de la divinidad es estar situado en el deber prescrito de uno, un deber que corresponde con la psicología de uno. Por estar apropiadamente instalado, uno encuentra un sentido de armonía con el ser condicionado a la materialidad, quien hace el cultivo de los otros aspectos de la divinidad posible.
Aquellos cuya acción no está determinada en consideración con su psicología estarán fuera de balance y caerán más fácilmente a la predica de las influencia de la pasión e ignorancia. Al mismo tiempo, sattva en sí misma deberá también trascender porque nos mantiene alejado de la libertad esencial de amor en unión con Dios. Bajo esta influencia uno a menudo permanece prisionero de las tradiciones religiosas, en vez de realizar el mensaje esencial de la tradición.

Aquellos cuya psique está predominada por sattva pueden, en un alcance correspondiente, directa y naturalmente per seguir la vida trascendental, mientras que los que son predominados por rajas y tamas encontrarán este camino con más dificultades. Para estas personas, aunque ellos pueden progresar en un sentido absoluto, los problemas relativos como disfunciones psicológicas pueden surgir y crear algunos impedimentos.
Esta noción de las gunas y su relación con la cultura espiritual y el bienestar psicológico,
encaja bien con la psicología transpersonal. En este modelo, la necesidad de desarrollarse en
una persona psicológicamente adaptada es considerada un prerrequisito para, o una disciplina
paralela destinada a complementar, el propósito de la cultura espiritual.
En el interés de “el varnasrama establecido” deberíamos tomar en consideración la extensión
en el cual la sociedad moderna está gravitando hacia un tipo de integración social en vez de
a una segregación social envuelta en varnasrama. Deberíamos tomar una mirada esencial a
esta tendencia moderna, encontrar el valor en él, e ir con eso, abogando por algo que no va
radicalmente en contra de la corriente de nuestros tiempos pero que sí cumple con la esencia
del varnasrama.
La humanidad parece estar gravitando hacia una tierra común de nuestra especies como
humanos, en vez de percibir las diferencias de raza, sexo, credos, etc. Esto tiene valor, sin
embargo, la igualdad y el cumplimiento, el entendimiento apropiado, no son alcanzables dentro
del campo moral. El humanismo y la moralidad nunca pueden completar al alma. Tampoco la
moralidad puede realizar sus propios ideales de una sociedad humana perfecta y permanecer
con vida, porque la moralidad en sí misma es independiente por sobre tener una sociedad
en necesidad de morales. Una sociedad perfecta no está necesitada de moralidad. La vida
espiritual trasciende al varnasrama.
La igualdad de oportunidades y representación, el corazón de la democracia, pertenecen al
reino del alma. La práctica común espiritual para que todos realicen esta igualdad es cantar
los nombres de Dios. En orden de hacerlo progresiva y pacíficamente, sería útil desarrollarse
en términos de ser un individuo bien adaptado (sattva – guna). Aunque esto pueda suceder
a través de la directa cultura de la vida espiritual (ceto darpana marjanam), prácticamente
encontraremos que muchas personas después de años de cantar no han desarrollado este
corazón limpio, el cual es representativo de la influencia del sattva.
En consecuencia la necesidad es por daiva – varnasrama, varnasrama para devotos. El
corazón del varnasrama es acerca de facilitar el desarrollo de esta adaptación, un ser humano
integrado, quien desarrolla desde el ser una realidad psicosomática. Esto a su vez facilita la
cultura espiritual.
En otras palabras, el principio de varnasrama, basada en consideración de las gunas, es
universal. No necesita ser limitado a una expresión literal de esta universalidad relativa a los
tiempos que pasan. Después de todo, esto es material. Le concierne al campo de la relatividad
– la moralidad y la ética. Su valor fundamental se encuentra en su defensa de una realidad
absoluta que lo trasciende. Los Moksa hacen que todos juntos no tengan sentido, donde quiera
que el prema, esté haciendo lo mismo, superficialmente lo emplea en el lila.
Si no es entendido en esta luz, hay poca esperanza para la realización de nuestra igualdad o
el “varnasrama establecido” hoy – incluso en la sociedad de los devotos, mucho menos en la
sociedad humana.

Fuente: www.harmonist.us